Rayuela: una novela inquietante IV.
Proceso y estética de Rayuela.
De alguna manera se ha intentado mostrar que el hecho de crear un relato como el de El perseguidor abre en la perspectiva cortazariana un camino diferente y nuevo, que lo conduce a la escritura de Rayuela. Sin embargo, se ve en esta apertura más bien una necesidad interior (relacionada con la búsqueda de otra realidad que vaya más allá de la que le ofrece la mentalidad occidental), que el planteo comprometido de cambiar toda una tradición novelística y literaria (a la manera macedoniana).
Conocer el proceso de elaboración de Rayuela es entender un poco más su estructura fragmentaria y ese desorden que fluye en cada una de sus páginas. El mismo Cortázar cuenta que su novela nunca respondió a un plan previo
"... si alguna cosa no ha respondido a un plan previo es Rayuela. Los capítulos se fueron acumulando (...) Empecé por una especie de obligación de empezar. Al principio fueron papelitos que había ido escribiendo de diferentes modos, en diferentes momentos y después todo eso se fue ajustando y se combinó. El primer capítulo que escribí fue el del tablón. En la máquina, la novela empezó ahí, en la parte Buenos Aires. Podría haber sido un cuento..."
Sin embargo, a pesar de esta fragmentariedad, es posible seguir un hilo de evolución en la relación de Horacio Oliveira y La Maga, la muerte de Rocamadour, la partida sorpresiva e inexplicable de La Maga y el derrumbe final de Oliveira, que tiene como consecuencia su encarcelación y extradición a la Argentina. y aún en la parte de Buenos Aires, también es posible rastrear un hilo de evolución en la historia narrada: la relación entre Oliveira y Traveler, entre Oliveira y Talita, et. Paralelamente a estos periplos, están los capítulos prescindibles, que surgen y se estructuran como un trabajo aparte:
"... Cuando interrumpía la parte narrativa leía el diario y me encontraba con algo que me llamaba la atención, lo pegaba, y lo copiaba, o andando por la calle, en un café se me ocurrían notas que convertía en morellianas (...). Me parece que fue acertado no incluirlas en la acción dramática..."
Los capítulos prescindibles conforman una de las series más importantes e interesantes dentro del conjunto de la novela. Están pensados de tal forma que el lector puede optar por incluirlos en su lectura o no hacerlo. Y, sin embargo, el eliminarlos significa, tal vez, perderse de la verdadera intención de la novela, Estos capítulos instauran la verdadera posición del lector, que es la complicidad, y que, además, provocan esa desazón en el mismo, mencionada por Barrenechea: los capítulos prescindibles están insertos de tal manera, que cortan la acción dramática que viene desarrollando la novela para intercalar un comentarios teórico que en apariencia no tiene nada que ver, pero que, sin embargo, le lava la cara al lector, lo deshipnotiza, despatetiza, por medio de ese brusco pasaje que lo saca de situaciones emocionales que arriesgaban convertirlo en lector - hembra.
Rayuela nace ya con la intención de ser un texto de ruptura, afirmación que ha sido avalada por la crítica hasta el hartazgo. Esa ruptura afecta a diversos niveles, pero sobre todo al de la narrativa lineal, guiada por la razón occidental, instrumentada a través de procedimientos que provienen de la novela tradicional y todos los elementos constitutivos de ella como los personajes, el lenguaje, la escritura, la organización del relato. es decir, que esta actitud lleva aparejada la intención de escribir en contra de toda una tradición literaria, pero también ideológica y moral.
continuará...
martes, 10 de marzo de 2015
viernes, 6 de marzo de 2015
Rayuela: una novela inquietante III.
Un antecedente de Rayuela.
La crítica ha mencionado reiteradamente que el germen de Rayuela es la intensa nouvelle de Las armas secretas, El perseguidor. Ana María Barrenechea dice:
"... Cortázar nos propone con Horacio Oliveira otro perseguidor en escala mayor y más compleja, con las posibilidades que el género novela ofrece. El negro Johnny Carter era un hombre ingenuo, primitivo, que en algunos momentos intuía y expresaba por su arte de saxofonista una chispa de misterios (...).
"... En todos los cuentos de Bestiario y de Final de juego, el hecho de crear, de imaginar una situación que se resolviera estéticamente, que produjera un cuento satisfactorio para mí, que siempre he sido exigente en este terreno, me bastaba (...). Pero cuando escribí El perseguidor había llegado el momento en el que sentí que debía ocuparme de algo que está mucho más cerca de mí mismo (...). En El perseguidor quise renunciar a toda invención y ponerme dentro de mi propio terreno personal, es decir, mirarme un poco a mí mismo. y mirarme a mí mismo era mirar al hombre, mirar también al prójimo. Yo había mirado poco al género humano hasta que escribí El perseguidor..."
Un antecedente de Rayuela.
La crítica ha mencionado reiteradamente que el germen de Rayuela es la intensa nouvelle de Las armas secretas, El perseguidor. Ana María Barrenechea dice:
"... Cortázar nos propone con Horacio Oliveira otro perseguidor en escala mayor y más compleja, con las posibilidades que el género novela ofrece. El negro Johnny Carter era un hombre ingenuo, primitivo, que en algunos momentos intuía y expresaba por su arte de saxofonista una chispa de misterios (...).
"En Rayuela, el perseguidor es un intelectual en grado extremo, que todo lo problematiza y a la vez se burla y denuncia los limites de la razón. Busca encarnizadamente un camino iluminado por una crítica corrosiva que pone también en tela de juicio los instrumentos del conocimiento, especialmente el lenguaje y la literatura..." (Rayuela, una escritura a partir de cero)La afirmación de que El perseguidor es un germen, el ensayo que le permitirá a Cortazar escribir Rayuela, se basa en el hecho de que la nouvelle trasciende toda la obra anterior a Cortazár, comentando explícitamente sus preocupaciones, puesto que deja de lado la construcción fantástica y ambienta el relato en un contexto particular de la vida real, ahondando en temas místicos y metafísicos, que se confunden con la inspiración artística. Cortázar dice al respecto:
"... En todos los cuentos de Bestiario y de Final de juego, el hecho de crear, de imaginar una situación que se resolviera estéticamente, que produjera un cuento satisfactorio para mí, que siempre he sido exigente en este terreno, me bastaba (...). Pero cuando escribí El perseguidor había llegado el momento en el que sentí que debía ocuparme de algo que está mucho más cerca de mí mismo (...). En El perseguidor quise renunciar a toda invención y ponerme dentro de mi propio terreno personal, es decir, mirarme un poco a mí mismo. y mirarme a mí mismo era mirar al hombre, mirar también al prójimo. Yo había mirado poco al género humano hasta que escribí El perseguidor..."
De esta manera, comienza a experimentar en un terreno más allá de lo estético y puramente fantástico: persigue otra realidad, diferente de la que ofrece Occidente, a través de personajes como Johnny Cárter que, con sus maneras ingenuas y primitivas, centra sus búsquedas en el hombre, en un hombre nuevo, visto desde otra óptica.
Este relato produce una bisagra en la obra cortazariana, que abre paso a una etapa de descubrimiento del prójimo, sin la cual es prácticamente imposible de entender Rayuela. Todos los problemas vastamente desarrollados en ella están contenidos en El perseguidor, es decir, toda la problemática de un hombre que se descubre de golpe inmerso en una fatalidad biológica que lo ha sumergido en un mundo que no acepta y contra el cual lucha, un mundo que cuestiona y que pone en crisis, pero que, sin embargo, lo empuja hacia su destino fatal.
continuará...
jueves, 19 de febrero de 2015
Rayuela: una novela inquietante II.
Contexto.
El por que de Rayuela y su éxito no se puede entender a 52 años de su aparición, si no se comenta, aunque sea de manera escueta, las instancias socioculturales que ayudaron a que Cortazar realizara una de las obras mas revolucionarias y perdurables.
A comienzos de los años sesenta se vislumbraba en America Latina el desarrollo de un cierto romanticismo político que tiene su base ideológica y su foco de irradiación en Cuba, encarnado en la figura mítica del Che Guevara. Este nuevo movimiento político se desplaza a Guatemala, Perú, Venezuela, Brasil y, por supuesto, Argentina. Este periodo culmina con el fracaso de la guerrilla boliviana y la consecuente muerte del comandante Guevara, en octubre de 1967.
Paralelamente a esta unidad revolucionaria, se desarrolla en La Habana una vanguardia artística, la cual, por una suerte de internacionalismo inorgánico, se desplaza al movimiento juvenil francés, que esta en el origen de los acontecimientos de mayo de 1968 y que la propaganda oficial ha llegado a exaltar como su "revolución cultural". Y el el seno de esta convulsión, es donde tiene lugar el éxito de Rayuela.
En Argentina, a comienzos de los años sesenta, se desarrolla y consolida un espacio que permite la circulación del arte, logrando favorecer el consumo de bienes culturales bajo formas mercantiles. Hay dos fenómenos correlativos a este hecho: el desarrollo económico de los sectores medios del país y la aparición de nuevas figuras sociales que este desarrollo favoreció: el artista profesional y "el masivo publico culto" (publico adiestrado en los códigos culturales de la novedad). Esta profesionalizacion del artista (que en Argentina había comenzado a principios de siglo), se debió a la existencia de u mercado que comienza a expandirse a través de las editoriales. Entre ellas la mas activa fue EUDEBA (Editorial Universitaria de Buenos Aires) que, fundada en 1959, logro la venta de tiradas masivas de los clásicos de la literatura argentina.
Este crecimiento editorial de los años sesenta tuvo una dimensión latinoamericana y genero lo que la critica a denominado el "BOOM", caracterizado, entre otras cosas, por la expansión editorial que se produce con los narradores latinoamericanos (Vargas Llosa, García Marquez, Jose Donoso y el mismo Julio Cortazar). El "BOOM" literario modifica la circulación de los textos y cambia la identidad del escritor, el cual deja de ser "ingenuo" para convertirse en "critico" y "teórico" de su propia practica. Rayuela,en este sentido, es un texto paradigmatico, ya que plantea tempranamente y en forma intensa esta nueva figura de escritor a través de la construcción del personaje de Morelli.
La versión del arte consumista comienza a extenderse rápidamente por la sociedad argentina y sobre esta base hay que comprender la producción de ese momento, mas cuando se habla de rupturas y anticonvencionalismos, y a la difusión que tuvo en el gran publico los nuevos códigos estéticos.
continuara...
Contexto.
El por que de Rayuela y su éxito no se puede entender a 52 años de su aparición, si no se comenta, aunque sea de manera escueta, las instancias socioculturales que ayudaron a que Cortazar realizara una de las obras mas revolucionarias y perdurables.
A comienzos de los años sesenta se vislumbraba en America Latina el desarrollo de un cierto romanticismo político que tiene su base ideológica y su foco de irradiación en Cuba, encarnado en la figura mítica del Che Guevara. Este nuevo movimiento político se desplaza a Guatemala, Perú, Venezuela, Brasil y, por supuesto, Argentina. Este periodo culmina con el fracaso de la guerrilla boliviana y la consecuente muerte del comandante Guevara, en octubre de 1967.
Paralelamente a esta unidad revolucionaria, se desarrolla en La Habana una vanguardia artística, la cual, por una suerte de internacionalismo inorgánico, se desplaza al movimiento juvenil francés, que esta en el origen de los acontecimientos de mayo de 1968 y que la propaganda oficial ha llegado a exaltar como su "revolución cultural". Y el el seno de esta convulsión, es donde tiene lugar el éxito de Rayuela.
En Argentina, a comienzos de los años sesenta, se desarrolla y consolida un espacio que permite la circulación del arte, logrando favorecer el consumo de bienes culturales bajo formas mercantiles. Hay dos fenómenos correlativos a este hecho: el desarrollo económico de los sectores medios del país y la aparición de nuevas figuras sociales que este desarrollo favoreció: el artista profesional y "el masivo publico culto" (publico adiestrado en los códigos culturales de la novedad). Esta profesionalizacion del artista (que en Argentina había comenzado a principios de siglo), se debió a la existencia de u mercado que comienza a expandirse a través de las editoriales. Entre ellas la mas activa fue EUDEBA (Editorial Universitaria de Buenos Aires) que, fundada en 1959, logro la venta de tiradas masivas de los clásicos de la literatura argentina.
Este crecimiento editorial de los años sesenta tuvo una dimensión latinoamericana y genero lo que la critica a denominado el "BOOM", caracterizado, entre otras cosas, por la expansión editorial que se produce con los narradores latinoamericanos (Vargas Llosa, García Marquez, Jose Donoso y el mismo Julio Cortazar). El "BOOM" literario modifica la circulación de los textos y cambia la identidad del escritor, el cual deja de ser "ingenuo" para convertirse en "critico" y "teórico" de su propia practica. Rayuela,en este sentido, es un texto paradigmatico, ya que plantea tempranamente y en forma intensa esta nueva figura de escritor a través de la construcción del personaje de Morelli.
La versión del arte consumista comienza a extenderse rápidamente por la sociedad argentina y sobre esta base hay que comprender la producción de ese momento, mas cuando se habla de rupturas y anticonvencionalismos, y a la difusión que tuvo en el gran publico los nuevos códigos estéticos.
continuara...
lunes, 9 de febrero de 2015
Rayuela: una novela inquietante
Rayuela: laberintos y caminos.
"... El Occidente tiene muchas cosas buenas. Entones la idea general de Rayuela es la comprobación de un fracaso y la esperanza de un triunfo. El libro no propone ninguna solución; se limita simplemente a mostrar posibles caminos para echar abajo la pared y ver lo que hay del otro lado..."
Julio Cortázar.
Empezar a hablar sobre este libro es infinitamente problemático. Múltiples son las entradas al texto, pero ninguna es la salida: entrar al texto es sumergirse en un laberinto, caminar por infinitos senderos que se bifurcan en otros senderos aún más complicados. Sin embargo, tal vez sea esa la finalidad del texto, mantenernos, como lectores, en un total y absoluto desconcierto, obligarnos a armar nuestra propia rayuela, nuestro propio juego, sin el cual el acto de leer no tendría sentido.
Barthes habla de recuperar al texto en su juego, "en el paradigma infinito de su diferencia". Para esto, es necesario no ya un lector consumidor, sino "un productor del texto", un lector que acepte el juego y que a su vez lo juegue, que lo interprete, no dándole un sentido, sino aceptándolo en su pluralidad. En cierta forma, la lectura también debe ser plural, pues las sucesivas lecturas de un mismo texto ofrecen nuevos sentidos, modifican otros, despejan dudas y surgen otras tantas.
Cómo ingresar en Rayuela, entonces? Cómo abordar su pluralidad? Es posible jugar el juego de Rayuela sin el riesgo de perderse en sus múltiples senderos? Será posible, al menos, encontrar una salida, para no quedar atrapados en lo infinito del libro? Tal vez exista esa posibilidad, aunque sea ardua la tarea. Sabemos, desde un principio, elijamos el camino de lectura que elijamos, que no estamos ante un libro convencional, sino ante otra cosa: el lector (hembra) no puede dejarse llevar por el hilo de los acontecimientos, sin más esfuerzo que no sea el de leer. Rayuela está concebida para quebrar esa pasividad del lector y para que éste se transforme en co-autor del texto.
Ana María Barrenechea, en su artículo "Rayuela, una búsqueda a partir de cero", señala:
"...La novela ha de presentarse, pues, como materia de gestación, como dibujo fragmentario que invita al lector a participar activamente. Desde la primera página del libro lo sacude y lo irrita (yo diría que no rechaza sólo al lector hembra), lo saca de sus casillas, lo zarandea de uno a otro capítulo, de una escena de amor o de muerte a un texto de Ceferino Piriz o a una nota periodística del Observer sobre los peligros del cierre relámpago...".
Esta forma de plantear la novela, con un nuevo estatuto de lector, una nueva concepción del lenguaje, un nuevo ordenamiento de los capítulos, etc., produce como efecto general una terrible sensación de caos. sin embargo, esto es predecible ni bien se ahonda en la lectura, ni bien uno se entera de que lo que está leyendo está fuera de lo común.
continuará...
"... El Occidente tiene muchas cosas buenas. Entones la idea general de Rayuela es la comprobación de un fracaso y la esperanza de un triunfo. El libro no propone ninguna solución; se limita simplemente a mostrar posibles caminos para echar abajo la pared y ver lo que hay del otro lado..."
Julio Cortázar.
Empezar a hablar sobre este libro es infinitamente problemático. Múltiples son las entradas al texto, pero ninguna es la salida: entrar al texto es sumergirse en un laberinto, caminar por infinitos senderos que se bifurcan en otros senderos aún más complicados. Sin embargo, tal vez sea esa la finalidad del texto, mantenernos, como lectores, en un total y absoluto desconcierto, obligarnos a armar nuestra propia rayuela, nuestro propio juego, sin el cual el acto de leer no tendría sentido.
Barthes habla de recuperar al texto en su juego, "en el paradigma infinito de su diferencia". Para esto, es necesario no ya un lector consumidor, sino "un productor del texto", un lector que acepte el juego y que a su vez lo juegue, que lo interprete, no dándole un sentido, sino aceptándolo en su pluralidad. En cierta forma, la lectura también debe ser plural, pues las sucesivas lecturas de un mismo texto ofrecen nuevos sentidos, modifican otros, despejan dudas y surgen otras tantas.
Cómo ingresar en Rayuela, entonces? Cómo abordar su pluralidad? Es posible jugar el juego de Rayuela sin el riesgo de perderse en sus múltiples senderos? Será posible, al menos, encontrar una salida, para no quedar atrapados en lo infinito del libro? Tal vez exista esa posibilidad, aunque sea ardua la tarea. Sabemos, desde un principio, elijamos el camino de lectura que elijamos, que no estamos ante un libro convencional, sino ante otra cosa: el lector (hembra) no puede dejarse llevar por el hilo de los acontecimientos, sin más esfuerzo que no sea el de leer. Rayuela está concebida para quebrar esa pasividad del lector y para que éste se transforme en co-autor del texto.
Ana María Barrenechea, en su artículo "Rayuela, una búsqueda a partir de cero", señala:
"...La novela ha de presentarse, pues, como materia de gestación, como dibujo fragmentario que invita al lector a participar activamente. Desde la primera página del libro lo sacude y lo irrita (yo diría que no rechaza sólo al lector hembra), lo saca de sus casillas, lo zarandea de uno a otro capítulo, de una escena de amor o de muerte a un texto de Ceferino Piriz o a una nota periodística del Observer sobre los peligros del cierre relámpago...".
Esta forma de plantear la novela, con un nuevo estatuto de lector, una nueva concepción del lenguaje, un nuevo ordenamiento de los capítulos, etc., produce como efecto general una terrible sensación de caos. sin embargo, esto es predecible ni bien se ahonda en la lectura, ni bien uno se entera de que lo que está leyendo está fuera de lo común.
continuará...
jueves, 28 de julio de 2011
Links
Acá les dejo los links para trabajar las actividades propuestas.
http://es.scribd.com/doc/6737279/Cristobal-Colon-Diario-de-Abordo-Primer-Viaje
http://es.scribd.com/doc/6737279/Cristobal-Colon-Diario-de-Abordo-Primer-Viaje
lunes, 25 de julio de 2011
Los Diarios de Colón. Una mirada sobre América.
Esta es una actividad pensada para alumnos de 3er año de la secundaria.
Los Diarios de Colón.
Los Diarios de Colón.
- Buscar el concepto de Diarios, como género literario. Conceptualizarlo y ubicarlo dentro de los géneros fronterizos.
- Hacer una puesta en común sobre los saberes previos: tema y "autor" de dichos diarios (qué saben sobre Colón, los fines de su viaje, su relación con el espacio y con el otro)
- Lectura de fragmentos significativos del Primer Viaje para confrontar esos saberes previos con los acontecimientos que relata el diario.
- Construcción, a partir de la lectura, de la imagen de América y del aborigen desde el discurso del Conquistador, desde un discurso europeo y dominante. Buscar hacer hincapié en el papel del Conquistador, que no busca conocer, sino dominar.
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